La carta astral, o cómo afinar la puntería del horóscopo

12 Oct

Todos sabemos lo que es el horóscopo, y todos, creamos o no creamos en su validez, nos hemos leído el nuestro alguna vez en un periódico.

Sin embargo, los horóscopos son una simplificación de lo que se conoce como Carta Astral.

 

¿Qué es, exactamente, una carta astral?

carta astral

Es un diagrama geocéntrico, es decir, que tiene por centro la Tierra. En este diagrama deben fijarse las coordenadas (latitud y longitud) y la fecha exacta (incluida la hora) del nacimiento de la persona para la que se va a realizar la carta. A partir de aquí, el diagrama representa el cielo que se veía, desde ese punto, a esa hora exactamente, y en él se incorporan gran cantidad de cuerpos celestes: planetas, satélites, y estrellas, además de los signos del zodíaco.

 

A partir de aquí, la interpretación de la carta depende del significado de cada elemento (planeta, signo zodiacal, o casa astronómica, por ejemplo) en una determinada posición, y en la interacción entre ellos.

La teoría dice que este movimiento celeste ejerce gran influencia en el desarrollo de la personalidad de todos nosotros, y por tanto, una correcta lectura de la carta podría ofrecer detalles sobre nuestras tendencias, nuestro comportamiento, o nuestra propia psique.

 

Así, la carta astral puede tener capacidad “predictiva”, pues un carácter marcado por una determinada conjunción astral encajara otras combinaciones planetarias de mejor o peor manera. Es de esta capacidad predictiva de donde derivan los horóscopos (que solo tienen en cuenta el signo zodiacal, obviando el resto de cuerpos celestes) que tan a menudo fallan o que, precisamente porque pueden fallar, se redactan de forma muchas veces vaga, breve, ambigua, como para que cualquier evento pueda colar como “predicho”.

No cabe duda de que la posibilidad de algún tipo de predicción es uno de los aspectos más polémicos de las cartas astrales. Aunque no es el único uso a destacar.

 

La introspección como fin

carta astral

Porque, más allá de predecir o no predecir, uno de los aspectos más interesantes de la carta astral no es tanto el anticipativo, como el del autoconocimiento.

En efecto, una lectura seria de una carta astral nos pone ante una descripción de nosotros mismos que nos veremos obligados a afrontar, ni que sea en un afán por demostrarnos que la carta ha fallado, que no eres así. Sólo por eso, cualquier persona debería hacerse una y afrontar sus conclusiones con seriedad, sea para maravillarse por el acierto, sea por discutir el resultado. Porque, cualquier actividad que nos ayude a mirar hacia el interior, y a descubrir realmente cómo somos, y por qué hacemos lo que hacemos, es siempre beneficiosa para nuestra vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.