Cómo te ayuda el reiki en momentos de tensión

20 Sep

El reiki, una de las terapias orientales más en boga en nuestro país, es discutida igual que lo es cualquier tipo de terapia de corte espiritual. Sin embargo, a muchas personas les “funciona”. ¿Qué pasa con él? ¿De qué va esto del reiki?

La historia del reiki es mucho más moderna de lo que pensamos

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Hagamos una pequeña recopilación. A diferencia de otro tipo de terapias y tradiciones orientales, el reiki ni es milenario, ni pretende serlo.

El reiki es un sistema que pretende armonizar cuerpo y mente con la energía que fluye a través del universo. Aunque en occidente la utilizamos esencialmente como sistema alternativo de sanación, el aspecto sanitario es accidental: su objetivo es el espíritu.

 

Fue formulado por primera vez en 1922 por el monje zen Mikao Usui, tras un retiro espiritual, y afirmó haberlo redescubierto tras una iluminación. Esto hace pensar en que la técnica se conocía desde antiguo; sin embargo, ningún rastro documental ha sido hallado. En lo que a los hechos concierne, el reiki es un sistema del siglo XX.

 

El maestro Mikao Usui estableció una especie de breve norma de vida, cinco preceptos recogidos de la espiritualidad tradicional oriental y que pueden traducirse como:

 

No te preocupes.

No te irrites.

Agradece.

Trabaja duro.

Sé amable con los otros.

 

Estos cinco principios, según Mikao Usui, deben aplicarse sólo al hoy, al ahora. El pasado, ya se fue, y el futuro no sólo está por venir, sino que lo que venga estará relacionado, obligatoriamente, a lo que hagas ahora. Por tanto, el compromiso y los preceptos a seguir deben aplicarse sólo, (y siempre) al día presente.

 

Como veis, esta manera de plantear el reiki tiene más de espiritual que de sanación.

Pero aquí, en occidente, los que no entendemos en profundidad estos temas, interpretamos el reiki como una especie de “imposición de manos”. ¿Es eso cierto?

¿El reiki es filosofía, meditación, o sanación?

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Sí y no. El reiki no pretende “sanar con las manos”, según el concepto que tenemos aquí en nuestra tradición de curanderas que, si lo piensas, se remonta al mismo Jesucristo, pasando por todos los reyes de Francia.

Lo que sí ocurre es que la transmisión de la energía que, en teoría, intenta armonizar el reiki, se da a través de las manos.

 

En la concepción del reiki, una enfermedad no deja de ser un reflejo corporal de un desajuste con la energía universal. A este flujo de energía no debemos resistirnos: hay que acompañarlo y dejarnos llevar por él. Mediante las manos, que ejercen de canal, el maestro de reiki ayuda a sincronizar tu energía con lo universal, de manera que las incomodidades, la inquietud, la ansiedad, el miedo, e incluso determinadas enfermedades, han de desaparecer.

 

¿Tú has hecho reiki alguna vez? ¿Qué tal los resultados?

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