El minimalismo como corriente

16 Oct

La decoración minimalista, dentro de tu hogar, es una gran opción si lo que buscas es espacio, claridad, simplicidad y orden. Dentro de la tendencia minimalista, las casas minimalistas ahora mismo son la tendencia más creciente dentro del mundo de la arquitectura y decoración. El minimalismo, como corriente, representa todo lo simple, lo poco o nada recargado, el vacío decorativo, la paz interior expresada en espacio y distribución organizada. El minimalismo, además de ser una corriente artística, también se sustenta sobre unas bases filosóficas que podrían reconducir una actitud hacia la realización personal. De forma filosófica, la ordenación de elementos utilizando el sistema minimalista se encarga de eliminar lo innecesario o meramente decorativo para dejar aquellos objetos que también puedan aportar algo extra, como una utilidad, además de ser algo “bonito”

 

Más allá de ser una corriente artística

 

minimalistaEl minimalismo no solo es una corriente artística, arquitectónica, musical… sino que también es un estilo de vida para todo aquel que se considera alguien sobrio, organizado, responsable y meticuloso en todo lo que hace. Se suele plantear el minimalismo para alcanzar una plenitud, eliminar de la ecuación elementos banales que no aportan nada, para aumentar el protagonismo de los elementos que sí cumplen alguna función. Esta teoría y corriente va en contra de todo lo que creemos ahora mismo. El consumismo se basa en comprar para tener, tener para ser feliz. El minimalismo se sustenta bajo lo simple, lo mínimo y lo justo.

 

Los espacios minimalistas en una casa se reparten según las características de cada casa y el gusto de cada persona, pero la decoración siempre suele guardar ciertos patrones, como contrastar el blanco y el negro, ausencia de exageración de colores, eliminación total de estampados, y en casos extremos, utilización de un único color en todos los habitáculos. Claro está que cada cual adapta esta tendencia a sus gustos personales, ajustándose a lo más extremo o a lo menos exigente según viva solo, en pareja, con amigos o en una familia con hijos. Los más pequeños tienen ciertas necesidades, y les encanta el colorido, los dibujos, las estampas, todo lo que rebose vitalidad.

 

Rasgos fundamentales

 

minimalistaEl minimalismo, sin embargo, es la tendencia de la madurez, de la mente bien estructurada, de la simplicidad de pensamientos, la importancia de lo esencial. Casi podría unirse a una corriente psicológica. El minimalismo nace como contraposición del Art Pop que nació en los años 70’, rompiendo con lo establecido, el exceso de ornamentación, de colorido y de estampas para simplificarlo todo al máximo, dejando los elementos esenciales para que todo pueda mantener un orden y concierto, espacio e iluminación.

 

El desprecio por el consumismo masivo se representa de forma clara con este estilo arquitectónico y decorativo, que lucha contra la carga de objetos para centrarse en lo básico, combinando colores simples, objetos simples, estanterías muy funcionales, y todo siempre bajo el concepto de utilidad y espacio. Gracias a este estilo decorativo (y de vida, ya puestos) las personas que se han adscrito a la tendencia tienen un amplio abanico de posibilidades distributivas o decorativas, porque el minimalismo plantea que no se puede tener todo, hay límites. Por tanto, habrá que elegir qué preferimos tener en nuestro hogar, qué consideramos imprescindible, y qué ocuparía espacio inútilmente.

 

Es una corriente que ya tiene sus años, pero cada vez se unen más adeptos, aceptando la teoría como una forma de vida tan valiosa como cualquier otra. En muchas ocasiones, es difícil saber qué queremos eliminar de nuestro apartamento, o qué queremos conservar. De ahí la importancia de saber distinguir lo necesario de lo meramente decorativo y estético.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.