La rehabilitacion fachadas: por gusto y por obligación

24 May

Si eres propietario de una vivienda en un edificio comunitario, seguro que estás acostumbrado a lidiar (aparte de con los vecinos) con los problemas de mantenimiento habituales.

 

A veces, son temas tan sencillos como la limpieza, o el servicio técnico del ascensor.

Otras veces, en cambio, el tema es serio y requiere un desembolso importante para la comunidad. Y uno de estos temas “serios” es la rehabilitación fachadas.

 

Por gusto… o por obligación

 

rehabilitacion fachadas Las fachadas no son eternas, eso ya lo sabes. El paso de los años, y la fuerza de los elementos, se encargan de gastarla, avejentarla, y en general desmejorarla de manera muy visible.

Y muy peligrosa.

Porque el problema de una fachada deteriorada no es solo que se vea fea, si no que puede desprenderse algún elemento, o resultar peligrosa por algún motivo. Y nadie quiere que ocurra una desgracia.

Por tanto, muchas comunidades de vecinos se ven en la tesitura de embarcarse en una remodelación de fachada. Para que luzca el edificio, para que luzca tu calle, para modernizar y asegurar la construcción. O para que no haya problemas.

Pero es que además, en muchas ciudades, si tu edificio tiene más de 40 años, te obligarán a rehabilitarla: eso marca el Real Decreto del ITE (Inspección Técnica de Edificios), bajo pena de multa por incumplimiento.

 

Busca en internet

 

rehabilitacion fachadas Por tanto, es posible que antes o después te toque buscar una empresa especializada en rehabilitación de fachadas. Internet será, una vez más, una mina en estas cuestiones: existen diferentes empresas, con calidad y experiencia contrastadas y demostrables, que pueden encargarse de cualquier edificio: desde una pequeña comunidad de seis vecinos a un bloque de veinte pisos.

Eso sí, comprueba las garantías que te da esa empresa, y asegúrate de que pueden proporcionarte todos los servicios que la rehabilitación de tu fachada necesite (no es solo restauración, sino aislamiento, reparaciones estructurales, impermeabilización, capacidad para trabajar en espacios confinados, desamiantado…)

No sea que por racanear en el gasto (algo que hoy es casi inevitable) acabes contratando a una empresa que no de el nivel suficiente que un trabajo tan serio requiere.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.