Uñas enterradas en diabéticos

Según Clayton Christensen “La diabetes es un ejemplo de enfermedad con la cual el paciente, al darle las herramientas, puede manejarse muy bien”. Este principio aplica en el caso del cuidado de los pies, una de las áreas problemáticas asociadas a dicho trastorno. Con una adecuada instrucción las uñas enterradas no serán un problema para usted.

El pie diabético es una condición neurológica asociada a esa enfermedad, en la que el paciente sufre de mala circulación e incluso, una cierta insensibilidad en las extremidades inferiores. Esto ocasiona que cualquier herida, por pequeña que sea, pueda transformarse aceleradamente en una infección grave, dado que no produce dolor.

Las uñas enterradas, encarnadas o uñeros aparecen, generalmente, cuando se usan zapatos altos de tacón fino y punta estrecha, que empujan y comprimen la punta del pie. También pueden producirse como consecuencia de un mal corte, que provoca que la uña, al crecer, se entierre en la zona blanda, causando mucho dolor. Tales heridas en el caso de los diabéticos se infectan con facilidad.  

Uñas enterradas

¿Cómo evitar las uñas encarnadas?

Para prevenirlas, elija el calzado de manera apropiada; lo que significa que le resulte cómodo tanto de largo como de ancho. Una medida saludable es realizar las compras al final de la tarde, cuando los pies están inflamados por el trajinar del día, así nunca le apretarán. Revise que por el lado interior no tengan dobleces o costuras que le lastimen. Asimismo, asegúrese de que sean flexibles y suaves. Los tacones no deberían superar los 5 cm.

Con respecto a la pedicura, lo más conveniente es acudir a una clínica que ofrezca servicios de podología profesional, allí conocen las técnicas apropiadas a su necesidad y limpian y esterilizan adecuadamente todos los instrumentos. Pero, si decide hacerlo en casa considere que: 

  • El mejor momento para cortar las uñas es después del baño o de remojar los pies en una tina; así estarán más suaves y no se partirán al aplicarles fuerza.
  • Las uñas se deben cortar rectas y, posteriormente, darles la forma con una lima. Con esta técnica se evita que mientras crecen, rompan la piel del dedo y se encajen.
  • Un diabético debe revisar sus pies a diario, directamente, con un espejo o con la asistencia de alguien más. De esta manera, cualquier pequeño problema que aparezca, ya sea un uñero, ampolla u otra lesión, podrá ser detectado a tiempo.
Solveira da Merca

Si consigue una herida, no trate de curarla usted mismo; es preferible que solicite ayuda a su médico particular o a un podólogo. Y recuerde que, el impacto de las uñas enterradas, asociadas al pie diabético, se puede minimizar manteniendo los niveles de glucosa dentro del rango permitido.

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